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Las raíces: más de un siglo de tradición familiar fabricando en hierro y en acero

La empresa Electroaceros pertenece a la familia Astibia de Pamplona. El apellido Astibia está ligado desde antiguo al mundo del hierro, ya que proviene del nombre de una de las antiguas ferrerías de la villa navarra de Leitza, ferrería que figura en varios documentos desde al menos el año 1535. Leitza, al igual que otras localidades cercanas de la merindad de Pamplona, ha sido una población de gran tradición ferrona. Conserva restos de una decena de ferrerías. Según el Diccionario Geográfico de Pascual Madoz (1845-1850) en Leitza había “ocho fraguas de hachas muy acreditadas en toda Navarra y Guipúzcoa”.

Es, precisamente, en la persona de un leitzarra, D. Juan Fermín Astibia Zabaleta (1878-1969), donde se hallan los orígenes más cercanos de la tradición industrial de la familia Astibia. En 1903 Fermín Astibia y un hermano suyo, Francisco, abrieron un taller-herrería de maquinaria agrícola en la calle Sanduandia de Pamplona, que poco después ampliaron y trasladaron a la cercana Calle Mayor de la Capital navarra.

Tras el temprano fallecimiento de su hermano, Fermín Astibia siguió por su cuenta y en 1914 trasladó su negocio de construcción de maquinaria agrícola al barrio pamplonés de San Juan.

En 1970, después de más de cinco décadas en ese lugar, la empresa de maquinaria agrícola (marca “FA”, registrada desde 1931) se trasladó al término de Mendillorri, hoy barrio de Pamplona, donde continuó su actividad hasta mediados de los años noventa del siglo pasado.

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Vista de las primeras instalaciones de Electroaceros en Etxabakoitz (Navarra) , década de 1940.

historia-2Portadas de folletos de propaganda y fotografías anteriores a 1960 de algunas de las máquinas fabricadas en Electroaceros.

 

Electroaceros FA

Fue en el seno de la familia de Fermín Astibia y su negocio de maquinaria agrícola cuando en 1941, por iniciativa de uno de sus hijos, el pamplonés Carlos Astibia Irure (1908-1981), nació la empresa “Electroaceros FA”. Las primeras instalaciones de Electroaceros se construyeron en Etxabakoitz, al suroeste de Pamplona. Para la puesta en marcha del nuevo negocio, Carlos Astibia diseñó un horno trifásico de arco directo para fundir chatarra de acero, con un original sistema de regulación electro-hidráulico. Aquellas primeras instalaciones también incluían un cubilote para fundir hierro colado.

Además de fundir piezas de acero moldeado para muchas empresas, Electroaceros trabajó para la fábrica de maquinaria agrícola que fundara Fermín Astibia, para la que produjo piezas de los arados y otras maquinas, hasta entonces de hierro colado y forja. Durante sus primeras décadas Electroaceros también fabricó maquinaria diversa de diseño propio (marca Electroaceros FA); en particular, grúas pluma de pequeño tamaño, remolques agrícolas, carretillas elevadoras, mezcladoras para fabricación de piensos y cemento, granuladoras, arados de discos y maquinas apisonadoras para campos de fútbol.

Los talleres de fundición de Electroaceros se ubicaron en Etxabakoitz hasta 1961, año en que se trasladaron a Mendillorri, ya mencionado, al este de Pamplona, donde discurrió la segunda etapa en la historia de la empresa. Con la jubilación de Carlos Astibia Irure a comienzos de los años setenta, la dirección de la misma recayó en la persona de uno de sus hijos, Fermín Astibia Ayerra, ingeniero industrial que, hasta su reciente jubilación, ha sido alma y responsable de los importantes trabajos de renovación de las distintas secciones de la empresa, en décadas de profundos cambios y dificultades de todo tipo en este sector industrial. La urbanización de los terrenos de Mendillorri, a finales de la pasada década de los noventa, forzó un nuevo traslado de las instalaciones. Desde el año 2000 Electroaceros S. A. se ubica en el polígono industrial de los Agustinos-Soltxate de la Capital navarra. El equipo humano que hoy conforma esta empresa se plantea nuevos retos y mejoras, tras una trayectoria de la misma que ya ronda los 75 años de existencia.

Humberto Astibia, Pamplona, enero de 2015

historia-3Horno eléctrico FA 2 en el interior de la fábrica de Etxabakoitz, hacia 1941.

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A la derecha, construcción de los edificios de Electroaceros en Mendillorri (Navarra) hacia 1960. Arriba a la izquierda, exterior de las instalaciones desde el aire en la década de 1990.

A la izquierda, fundiendo en la década de 1970 y 1990. Seguido, línea de fusión (horno de arco y horno de inducción) y línea de moldeo de Electroaceros en la década de 1990.